[25 de octubre de 2019] Ayer conversé con mi sombra, fue después de que los perros del barrio comenzaron a ladrar todos al mismo tiempo; luego los perros se detuvieron, como si una sombra negra hubiera pasado. Yo me sentía incómodo, miserable, comencé a dibujar en la computadora, hice una mujer de pecho desnudo y una calavera fosforescente abajo. Luego me eché a dormir, pues todo había vuelto a la calma. *** La primera vez que abracé mi cuarto, siempre que me iba a dormir, en la oscuridad, luces extrañas y tenues se manifestaban, me generaban un miedo insoportable, cerraba los ojos, me escondía en las sabanas y me decía que la próximo vez las enfrentaría, así pasaron varios días, hasta que cansado de la cobardía un dia me quede allí, de ojos abiertos en la oscuridad, viendo como esas luces se movían de aquí para allá, del miedo pasé a la paz y la dicha, las luces no volvieron nunca más desde aquel día. *** Hoy estaba allí, echado, y en la pared donde había...